Durante el encuentro, el gerente de la Empresa de Vivienda de Antioquia – VIVA, Rodrigo Hernández Alzate, expuso las estrategias que han permitido al Gobierno de Antioquia mantener activa la inversión en vivienda social en medio de un complejo panorama nacional caracterizado por la disminución de subsidios, la caída de las iniciaciones de vivienda y el aumento de los costos de construcción y financiación.

Según cifras presentadas en el foro, Colombia registra actualmente un déficit habitacional cercano a 4,9 millones de hogares, mientras el sector de edificaciones acumula once trimestres consecutivos de contracción económica. A esta situación se suma la reducción de los subsidios nacionales de vivienda, que en Antioquia pasaron de más de 15.700 asignaciones entre 2015 y 2023 a apenas 51 en 2025, mientras que en 2026 no se registran nuevas asignaciones.

Frente a este panorama, Antioquia ha fortalecido una estrategia regional basada en la articulación institucional, la concurrencia de recursos y la generación de nuevos  mecanismos para facilitar el acceso a vivienda propia. Entre las iniciativas destacadas se encuentra la implementación del Banco Departamental de Suelos y el modelo de gestión LUAS (Lote + Urbanismo + Ahorro + Subsidio), una estrategia que ha permitido avanzar en el desarrollo de 31 proyectos de vivienda en 30 municipios del departamento.

El modelo ha contribuido a dinamizar la oferta de vivienda social en diferentes subregiones y a promover la participación de los gobiernos locales en la construcción de soluciones habitacionales para miles de familias.

Durante la jornada también se socializaron los resultados del programa “Mi Casa  Antioquia Ya”, mediante el cual la administración departamental ha destinado cerca de 75.000 millones de pesos para la entrega de subsidios complementarios a la adquisición de vivienda. En menos de seis meses de funcionamiento, esta estrategia ha beneficiado a cerca de 3.500 familias antioqueñas, convirtiéndose en una de las principales apuestas regionales para mitigar los efectos de la reducción de los apoyos nacionales.

Asimismo, se presentaron otras líneas de acción orientadas a la reactivación del sector, entre ellas los aportes complementarios a subsidios, los programas de rescate de proyectos de vivienda y la promoción de nuevos esquemas de acceso habitacional.

 

En su intervención, Hernández Alzate destacó la necesidad de convertir la vivienda en una política de Estado con visión de largo plazo, respaldada por instrumentos jurídicos estables y mecanismos de medición que permitan dimensionar su impacto en el crecimiento económico y la generación de empleo. Así como otras propuestas necesarias para la vivienda en el país, desde nuevos instrumentos para la vivienda rural hasta esquemas de construcción de ahorro social para compra como nuevos métodos de acceder a la vivienda nueva.

“El desafío de la vivienda requiere una respuesta conjunta entre el Gobierno Nacional, los departamentos, los municipios y el sector privado. Desde Antioquia hemos demostrado que

las regiones pueden liderar soluciones innovadoras para cerrar el déficit habitacional y generar bienestar para miles de familias”, señaló.

El Foro Camacol reunió a representantes del sector constructor, autoridades locales y expertos en desarrollo urbano, quienes coincidieron en la importancia de fortalecer las políticas de vivienda como herramienta para impulsar la economía, generar empleo y mejorar la calidad de vida de los colombianos.