La Alcaldía de Bello avanza en el desarrollo urbano de la ciudad mediante la

gestión técnica y estratégica de las cesiones y obligaciones urbanísticas,

instrumentos fundamentales para la generación y consolidación del espacio público.

Para 2026, esta labor se proyecta en un recaudo cercano a los $9.000 millones

en obras que ya impactan la movilidad, el ambiente y el bienestar de los bellanitas.

Una de las evidencias más recientes de esta gestión es la atención de la urgencia

manifiesta en la vía La Banca. Con recursos del Fondo de Obligaciones

Urbanísticas, la ciudad ya ejecuta $1.100 millones en la estabilización de 50

metros lineales de talud para la recuperación de la malla vial en el punto crítico

8, conocido como Suculentas, restableciendo la conexión con la zona rural.

A esto se suma la adquisición de un lote de 811,93 metros cuadrados por $118

millones, el cual mejora el acceso vehicular de los estudiantes de la Institución

Educativa La Unión, en San Félix, también financiado con recursos de este

mecanismo.

“Para 2026 se tiene proyectado un recaudo cercano a los $9.000 millones por

obligaciones urbanísticas. Ya hemos destinado parte en La Banca y San Félix. Los

demás recursos que ingresen al fondo se orientarán a obras de infraestructura

deportiva, mejoramiento de malla vial y equipamiento municipal”, explica Luz

Leticia Tangarife Cifuentes, secretaria de Planeación.

Para que estos recursos y áreas lleguen al municipio, la Secretaría de Planeación

desarrolla un trabajo técnico permanente que incluye la revisión de licencias

urbanísticas, el análisis de dónde conviene recibir obligaciones en suelo o en dinero,

la definición de zonas receptoras y la gestión ante el Comité de Cesiones

Urbanísticas para formalizar cada incorporación al espacio público.

De manera paralela, la Secretaría de Planeación avanza en la recepción de

cesiones urbanísticas que incrementan el espacio público municipal. Proyectos

como Entrecerros, Caminos del Viento y Ensenada se encuentran en

suscripción de acta, aportando 12.996 metros cuadrados de zonas verdes,

10.264 metros cuadrados de retiros de quebrada y 3.881 metros cuadrados de

vía.

A ellos se suman Amazonika y Bosque Alto, en proceso de recibo, con 8.500

metros cuadrados de zonas verdes, 8.300 metros cuadrados de retiros, 3.505

metros cuadrados de vía y un puente.

Otros desarrollos como Terranova y Flor y Aki están en estudio, proyectando

aportes superiores a 125.000 metros cuadrados que, una vez formalizados,

pasarán a ser responsabilidad y disfrute público.

Obligaciones urbanísticas en 2025 como base para la gestión actual

Durante 2025, la ciudad incorporó más de 50.000 metros cuadrados de espacio

público mediante proyectos como Plaza Beillín, Vía Croacia–Granizal y Parque

Fabricato. Ese mismo año ingresaron al Fondo de Obligaciones Urbanísticas $9.911

millones, destinados a obras como la Casa del Maestro Atenea, parques infantiles,

mejoramiento de malla vial, placas polideportivas, coliseo de combate, pista de

patinaje, Plaza de Mercado y el Centro Administrativo Municipal.

Además, constructoras ejecutaron directamente obras por cerca de $2.000

millones como pago de estas obligaciones.

“Las obligaciones urbanísticas son la forma en que logramos que el crecimiento

privado también se traduzca en beneficios colectivos. En 2025, estos aportes fueron

clave para consolidar espacio público y equipamientos para la ciudad, con más de

$9.900 millones que se verán reflejados en parques, escenarios deportivos, vías y

otros proyectos estratégicos para la comunidad”, señaló Tangarife Cifuentes.